FUENTE: latercera.com
Subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, indicó que esta decisión se pondrá en marcha "inmediatamente". La acción civil deberá ser interpuesta por el Consejo de Defensa del Estado, una vez que se haya dictado una condena.

Una nueva política de seguridad pública pondrá en marcha la Subsecretaría del Interior en relación a los menores de edad que participen y sean condenados por dañar bienes de carácter público como las señaléticas, los vehículos estatales y municipales, semáforos, paraderos, entre otros. Se trata de que los padres respondan civilmente por los perjuicios generados por sus hijos.

Esta decisión es en respuesta a los costos que generan en las distintas municipalidades y reparticiones estatales tras las marchas o incidentes relacionados con fechas emblemáticas como el 11 de Septiembre o el Día del Joven Combatiente que se conmemora el 29 de marzo.

Uno de los últimos casos que generó preocupación en el gobierno ocurrió el 17 de diciembre de 2015, cuando un grupo de menores de edad protagonizaron una persecución en la Ruta 68, lo que generó cerca de $ 70 millones en daños  tanto en vehículos de carabineros como en infraestructura.

El organismo que tiene la potestad para comenzar las demandas por este tema es el Consejo de Defensa del Estado (CDE). La Subsecretaría del Interior envió un oficio el 3 de marzo al organismo solicitando que se pronunciara si era posible hacer valer la responsabilidad civil de los padres de los menores y bajo qué requisitos se debería efectuar.

El CDE entregó su respuesta el 29 de marzo, la que estaba firmada por la abogada jefe suplente de la División de Defensa Estatal. En este documento, al que accedió La Tercera, el organismo fija una serie de criterios para llevar adelante las demandas junto con un análisis de las normas del Código Civil que se deberían invocar.

En un primer instante, la Subsecretaría del Interior quería invocar el Artículo 2312 de la normativa, el que señala que “los padres serán siempre responsables de los delitos o cuasidelitos cometidos por sus hijos menores, y que conocidamente provengan de mala  educación, o de los hábitos viciosos que les han dejado adquirir”. Sin embargo, el CDE en su respuesta les indicó que se debería usar el artículo 2320 que señala “que toda persona es responsable no sólo de sus propias acciones, sino del hecho de aquellos que estuvieren a su cuidado. Así el padre, y a falta de éste la madre, es responsable del hecho de los hijos menores que habiten en la misma casa”. Según el organismo, esto se debe que con ese articulado no hay que acreditar la “mala educación” o “hábitos viciosos” de los menores ante el tribunal. Como ejemplo, citó el fallo que condenó a los padres de Aaron Vásquez  a pagar una indemnización de $ 262 millones a la familia de la víctima.

Acto seguido, enumeró los seis requisitos necesarios en caso de entablar la demanda: que exista una condena y un proceso judicial concluido (ver listado); los daños sean a bienes públicos; haya documentación que acredite el monto del perjuicio; no esté prescrito el caso;  que existan bienes de los demandados que permitan ejercer medidas precautorias en caso de condena (propiedades, vehículos, etc); y que los menores residan en la casa de sus padres.

Sobre este tema, el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, señaló que “esto va dirigido a quien cause daño a la infraestructura o equipamiento público, es decir, adquiridos y financiados con fondos de todos los chilenos y chilenas. Debe haber un responsable de esos hechos. No se trata necesariamente de querellas penales, aunque también pueden serlo, sino demandar civilmente a padres de menores de edad que han participado en destrucción de bienes públicos”, dijo a La Tercera.

Respecto sobre cuándo se comenzará a aplicar esta política, Aleuy indicó que “inmediatamente. Cada vez que se tengan antecedentes de destrucción de bienes públicos, se perseguirá civilmente  a los responsables de dichos daños”.


Sobre los alcances de la decisión del Ejecutivo, el vocero de la Coordinadora Nacional Estudiantes Secundarios (Cones), José Corona, dijo que deja la puerta abierta “para la represión del movimiento estudiantil. No creo que sea una medida correcta para acabar con la violencia dentro de las marchas porque el actuar de Carabineros y la arbitrariedad con la que se manejan, terminarán condenando a más inocentes que culpables. Muchas veces esos (detenidos) son estudiantes secundarios, menores de edad, que no tienen que ver y no son responsables de los destrozos”.


 
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