Aunque
la provincia de Malleco se ha transformado en escenario frecuente de atentados
incendiarios, la tranquila localidad de Capitán Pastene en la comuna de Lumaco,
no había sido alcanzada durante este año por este tipo de hechos.
Ubicada
en la Cordillera de Nahuelbuta, se caracteriza por una actividad turística
marcada por la gastronomía, donde se mezcla la cultura italiana con la mapuche.
Patricio
Fulgeri, administrador del restaurante y cabañas L´Emiliano, explicó que se ven
afectados por los hechos de violencia en Malleco y Arauco, ya que comparten
ruta hacia ambas provincias. Aunque dijo no puede cuantificar la disminución de
sus ventas, han sufrido la cancelación de reservas a raíz de este fenómeno.
En la
provincia de Bío Bío la situación no es distinta, ya que en lo que va del año
se han registrado dos atentados incendiarios. El primero de ellos afectó a
maquinaria y el segundo a un inmueble. Este último fue reivindicado por la
coordinadora Arauco-Malleco, que hasta el momento no había reconocido su
presencia en la zona.
Los
hermosos parajes de la zona cordillerana de Santa Bárbara y Alto Bío Bío han
permitido que las comunidades desarrollen negocios en el ámbito turístico,
tanto en verano como en invierno. A la lucha permanente de la intervención del
territorio por parte de las empresas de generación eléctrica, ahora se suma la
violencia.
El
microempresario Patricio Alegria, quien cuenta en la localidad de Ralco con
cabañas y diferentes servicios asociados, durante esta temporada un 15%
reservas se han visto afectadas, porque asegura la gente tiene miedo de
acercarse a la zona.
Los afectados
abogaron por una mayor preocupación por parte de las autoridades para frenar
este fenómeno, que de seguir, amenaza con generar mayores pérdidas aún en el
turismo.
FUENTE: biobiochile.cl
