Los mineros que se mantienen al interior del pique
Santa Ana en la provincia de Arauco endurecieron su posición respecto a la
movilización que llevan adelante y donde exigen a la empresa SW Curanilahue el
pago de sus sueldos y cotizaciones.
A partir de ello es que decidieron construir una
especie de castillo al interior de la mina, haciendo prácticamente imposible el
ingreso a ésta. Sumado a ello bajaron 400 metros más.
Debido a esta radical medida es que el intendente
del Bío Bío, Rodrigo Díaz, junto a la seremi de Minería se trasladaron hasta la
zona, específicamente hasta el hospital de Curanilahue, lugar donde llevan
adelante una reunión para intentar buscar una solución al conflicto.
De acuerdo a lo sostenido por Díaz, la
radicalización de la movilización se debería al cansancio de los mineros y tras
las declaraciones del empresario Rodrigo Danús, vinculado a SW Curanilahue,
quien apuntó al sindicato como el gran responsable del conflicto, desligándose
de responsabilidades debido al traspaso de sus acciones a terceros.
Cabe destacar que la máxima autoridad regional
ofreció una vez más la ayuda del Gobierno a los trabajadores y sus familias en
temas jurídicos, alimenticios y respecto a capacitación, mientras que además
ordenó reforzar la presencia de personal médico en el yacimiento ante eventuales
emergencias.
El intendente del Bio Bio, Rodrigo Diaz, que viajó
desde Lebu a Curanilahue reiteró que, salvo alguna ayuda puntual, el Gobierno
no puede intervenir en un problema de privados.
Esto molestó de sobremanera a los trabajadores
quienes apuntaron a la falta de voluntad del ejecutivo responsabilizando
incluso al Intendente Diaz por la falta de interés real en el problema dijo
Luis Chandía.
A su vez el presidente del sindicato minero
criticó el actuar de las autoridades, señalando que “aquí la autoridad de
Gobierno ha sido lenta y demasiado pobre en su oferta”. En la instancia además
apuntó sus dardos al intendente del Bío Bío, criticando que aún no se acerca al
pique para ver la condición en la que se encuentran de los funcionarios. “No ha
sido capaz de venir a dar la cara”, sostuvo.
Todo esto se suma a la postura de las esposas de
los mineros que exigen una solución desde el ejecutivo amenazando incluso
ingresar al pique para solidarizar con sus familiares.
Respecto a las condiciones de sus compañeros bajo
tierra, Chandía explicó que en las profundidades se evidencia la falta de agua,
además del complejo panorama para mantener alimentos debido a la presencia de
roedores.
Hasta ahora la vía judicial parece ser la
alternativa más directa para encontrar una solución aunque para los 72 mineros,
sus familias y sus dirigentes, la paciencia y las fuerzas se agotan. Otras de
las alternativas que se baraja es que los propios mineros se hagan cargo del
pique.
Fuente: BioBioChile
