En la ciudad de Cañete, Región del Biobío, la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, CONADI, y el Instituto de Innovación Agraria, INIA, firmaron un convenio de colaboración que permitirá desarrollar y fortalecer capacidades para la producción y venta de plantas de hortalizas orgánicas por las comunidades indígenas de la comuna de Tirúa en la Provincia de Arauco, abordando problemáticas como la soberanía alimentaria, bajo acceso a tecnologías.

El proyecto, con un  aporte de 35 millones de pesos del Fondo de Desarrollo Indígena de CONADI,  beneficiará a directamente a ocho comunidades de Tirúa con un número aproximado de 50 familias mapuches pertenecientes a la comuna, e indirectamente a unas 30 familias más que serán invitadas a conocer la actividad; el trabajo práctico se realizará a través de la instalación de un invernadero en la comunidad Miguel Yevilao, comunidad que mantiene un fuerte apego a sus tradiciones.

“Ellos practican la pertinencia cultural, que en algunas comunidades se ha perdido, por lo que esperamos que a través de estas capacitaciones, se despierte también el interés por seguir trabajando sin perder la pertinencia ni los mercados que pueden abrirse a través de este proyecto”, destacó Carlos Carvajal, Director Regional de CONADI, quien destacó además la importancia social de la iniciativa: “aquí se entrega un bien social a las comunidades: qué mejor que las comunidades que han tenido tierras subsidiadas, ahora puedan autovalerse con lo que ellos mismos van producir; además del fuerte componente de trabajo con las mujeres, que son pilar fundamental en las familias indígenas”.

Resguardo cultural

Disminuir la dependencia respecto a la compra de alimentos mejorando las condiciones de producción de sus hortalizas, mejorar las condiciones económicas y mejorar la calidad de vida con pertinencia y rescate cultural de ocho comunidades indígenas de Tirúa en la provincia de Arauco, es el objetivo principal del convenio firmado entre CONADI e INIA; para eso, los productores trabajarán en conjunto INIA y su oficina técnica del Centro de Transferencia de Tecnología y Extensión (CTTE) INIA en Arauco, que entregará el conocimiento técnico para mejorar el manejo agronómico respetando el conocimiento ancestral de las comunidades.

Asimismo, se articulará la capacidad de INIA en un trabajo que resguarde la cultura  silvoagropecuaria del pueblo mapuche, ya que las comunidades participantes requirieron avanzar hacia la autonomía respecto a su alimentación, disminuyendo la dependencia de alimentos adquiridos en el mercado,  además de rescatar e integrar a su forma de producir el conocimiento ancestral, añadiendo nuevas tecnologías. “Nuestro aporte al proyecto será la técnica, pero respetando la organización propia de la comunidad”, destacó el Director Regional de INIA, Rodrigo Avilés.

Se trabajará con una visión de respeto a los recursos naturales y la salud de las personas; por lo mismo, las capacitaciones se orientarán a diferentes técnicas, manejo y temas relacionados con la producción y ventas de hortalizas manejadas en forma agroecológica, sin la incorporación de químicos, eliminando también la dependencia de insumos para la producción de las hortalizas a para lograr la obtención de plantas de calidad, aumentar la producción de hortalizas y mejorar el recurso suelo.  El proyecto se realizará con la participación asociativa de los productores a través de la metodología de capacitación de aprender haciendo, el rescate de la cultura mapuche y el respeto del medio ambiente compartido.


“La riqueza de este convenio es que el equipo técnico va a lograr la pertinencia cultural que como CONADI no queremos perder y queremos potenciar”, destacó Carvajal, una riqueza que será un aporte a la forma de trabajar y entender la extensión y la transferencia tecnológica, con una mirada integradora que considere la participación de las comunidades.

FUENTE: CONADI 
 
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