El
fallecimiento de Gabriel García Márquez a los 87 años de edad, inevitablemente
hará que su legado literario sea una y otra vez mencionado, recordado y
alabado.
A
continuación te dejamos una selección de 50 frases del colombiano, realizada
por el portal Chilango, rescatada de sus libros para revivir momentos realmente
mágicos de sus obras:
1. El
amor es eterno mientras dura. (Sólo vine a hablar por teléfono).
2.
Poco a poco fue idealizándola, atribuyéndole virtudes improbables, sentimiento
imaginarios, y al cabo de dos semanas ya no pensaba más en ella. Así que
decidió mandarle una esquela simple escrita por ambos lados con su letra de
escribano. (El amor en los tiempos del cólera).
3. Se
hundió en una amable geografía, en un mundo fácil, ideal; un mundo como
diseñado por un niño, sin ecuaciones algebraicas, sin despedidas amorosas y sin
fuerzas de gravedad. (La otra costilla del hombre).
4. El
primer síntoma de la vejez es que uno empieza a parecerse a su padre. (Memoria
de mis putas tristes).
5.
Locamente enamorados al cabo de tantos años de complicidad estéril, gozaban con
el milagro de quererse tanto en la mesa como en la cama, y llegaron a ser tan
felices, que todavía cuando eran dos ancianos agotados seguían retozando como
conejitos peleándose como perros. (Cien años de soledad).
6. El
cuerpo humano no está hecho para los años que uno podría vivir. (Del amor y
otros demonios).
7.
Volverán –dijo-. La vergüenza tiene mala memoria. (La mala hora).
8.
Todos los sueños con pájaros son de buena salud. (Crónica de una muerte
anunciada).
9. La
palabra mestizaje significa mezclar las lágrimas con la sangre que corre. ¿Qué
se puede esperar de semejante brebaje? (Buen viaje, señor presidente).
10.
En alguna ciudad del mundo, en todas las paredes, tienen que estar escritas
esas palabras: ‘Ojos de perro azul´ -dije-. Si mañana las recordara iría a
buscarte. (Ojos de perro azul).
11.
Las cosas tienen vida propia, todo es cuestión de despertarle el ánima. (Cien
años de soledad).
12. …
recordó un viejo adagio español: “que no nos dé Dios lo que somos capaces de
soportar”. (Noticia de un secuestro).
13.
Recuerda siempre que lo más importante de un matrimonio no es la felicidad sino
la estabilidad. (El amor en los tiempos del cólera).
14.
Un buen escritor puede ganar buen dinero. Sobre todo si trabaja con el
gobierno. (Vivir para contarla).
15.
…si yo hubiera sabido que mi hijo iba a ser presidente de la república lo
hubiera mandado a la escuela… (El otoño del patriarca).
16.
Me alquilo para soñar. En realidad, era su único oficio. (Me alquilo para
soñar).
17
¿Por qué tendría que estar en el limbo? ¿Acaso había muerto? No. Simplemente
fue un cambio de estado, un tránsito normal de un mundo físico a un mundo más
fácil, descomplicado, en el que habían sido eliminadas todas las dimensiones.
(Eva está dentro de su gato).
18.
Preescribir es adquirir una propiedad por el transcurso del tiempo. (Vivir para
contarla).
19.
El cambio de personalidad es una lucha cotidiana en la que uno se rebela contra
su propia determinación de cambiar, y quiero seguir siendo uno mismo. (La
aventura de Miguel Littin clandestino en Chile).
20.
Es inútil que siga rezando. Hasta Dios se va de vacaciones en agosto.
(Diecisiete ingleses envenenados).
21.
No hay anuncios de cometas ni eclipses, que yo sepa, ni tenemos culpas tan
grandes como para que Dios se ocupe de nosotros. (Del amor y otros demonios).
22.
Dice que se está muriendo por mí, como si yo fuera un cólico miserere. (Cien
años de soledad).
23.
Pues habían vivido juntos lo bastante para darse cuenta de que el amor era el
amor en cualquier tiempo y en cualquier parte, pero tanto más denso cuanto más
cerca de la muerte. (El amor en los tiempos del cólera).
24.
Lo que pasa es que en este país no hay una sola fortuna que no tenga a la
espalda un burro muerto. (La mala hora).
25.
Siempre he dicho que uno envejece más rápido en los retratos que en la vida
real. (Buen viaje, señor presidente).
26.
No estoy enfermo –dijo el coronel-. Lo que pasa es que en octubre siento como
si tuviera animales en las tripas. (El coronel no tiene quien le escriba).
27.
Si no le temes a Dios, témele a la sífilis. (Vivir para contarla).
28. …
aprendieron que las obsesiones dominantes prevalecen contra la muerte, y
volvieron a ser felices con la certidumbre de que ellos seguirían amándose con
sus naturalezas de aparecidos, mucho después de que otras especies de animales
futuros les arrebataran a los insectos el paraíso de miseria que los insectos
estaban acabando de arrebatarles a los hombres. (Cien años de soledad).
29.
Sólo la poesía es clarividente. (Me alquilo para soñar).
30.
Mi hijo nunca salía por la puerta de atrás cuando estaba bien vestido. (Crónica
de una muerte anunciada).
31.
Sin darse cuenta, a través del cuerpo incorrupto de su hija, llevaba ya
veintidós años luchando en vida por la causa legítima de su propia
canonización. (La Santa).
32.
Nunca seré viejo –le dije entonces-. Ella lo interpretó como un propósito heroico
de luchar sin cuartel contra los estragos del tiempo, pero él fue más
explícito: tenía la determinación irrevocable de quitarse la vida a los sesenta
años. (El amor en los tiempos del cólera).
33.
Esa mujer es tu perdición…Te tiene tan embobado, que un día de estos te veré
retorciéndote de cólicos, con un sapo metido en la barriga. (Cien años de
soledad).
34.
Es un triunfo en la vida que la memoria de los viejos se pierda para las cosas
que no son esenciales. (Memoria de mis putas tristes).
35.
No esperaba nada –mintió. Volvió hacia el médico una mirada enteramente
infantil-. Yo no tengo quien me escriba. (El coronel no tiene quien le
escriba).
36.
Si tienes ganas de cantar, canta –dijo el coronel-. Esto es bueno para la
bilis. (El coronel no tiene quien le escriba).
37.
Se necesita tener esa capacidad de buey que tu tienes para esperar una carta
durante quince años. . (El coronel no tiene quien le escriba).
38.
Soy libre y me vendo yo misma. (Del amor y otros demonios).
39.
Era bella, elástica, con una piel tierna del color del pan y los ojos de
almendras verdes, y tenía el cabello liso y negro y largo hasta la espalda y un
aura de antigüedad que lo mismo podía ser de Indonesia que de los Andes. (El
avión de la bella durmiente).
40.
…hicieron un amor tranquilo y sano, de abuelos percudidos, que iba a fijarse en
su memoria como el mejor recuerdo de ese viaje lunático…Era como si se hubieran
saltado el arduo calvario de la vida conyugal, y hubieran ido sin más vueltas
al grano del amor. (El amor en los tiempos del cólera).
41.
Las vainas de cama se arreglan con plomo. (Vivir para contarla).
42.
-Anoche que estaba esperando una carta –dijo la abuela. Eréndida que nunca
hablaba sino era por motivos ineludibles, preguntó: ¿Qué día era en el sueño?
–Jueves. –Entonces eran malas noticias –dijo Eréndida- pero no llegará nunca.
(La increíble y triste historia de la cándida Eréndida y de su abuela
desalmada).
43.
El mar crecerá con mis lágrimas. (La mala hora).
44. A
mi me hubiera gustado morirme por mi cuenta, pero si mi destino era ese yo
tenía que asumirlo. (Noticia de un secuestro).
45.
Siento que la conozco menos cuanto más la conozco. (Del amor y otros demonios).
46.
…y no hay mujer ni negra ni blanca que valga ciento veinte libras de oro, a no
ser que cague diamantes. (Del amor y otros demonios).
47.
Cuídate el corazón…te estás pudriendo vivo. (Cien años de soledad).
48.
Hace un siglo me cagaron la vida con ese pobre hombre porque éramos demasiado
jóvenes, y ahora nos los quieren repetir porque somos demasiado viejos. (El
amor en los tiempos del cólera).
49.
No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad. (Del amor y otros
demonios).
50.
Era un desconocido más en la ciudad de los desconocidos ilustres. (Buen viaje,
señor presidente).
FUENTE: SOY CHILE
