La showoman Cristina Tocco reveló que a pocos días de su llegada a Chile, durante los años 80, en plena dictadura militar, un alto agente de la Central Nacional de Informaciones (CNI) la invitó a cenar, lo que le generó mucho temor.
En el programa “Mentiras Verdaderas” de La Red, la artista trasandina avecindada en Chile sostuvo que en una oportunidad el humorista Checho Hirane la llevó para hacer un show privado a una casa.
Afirmó que le manifestó sus aprehensiones al humorista y éste le dijo que no se preocupara porque se trataba de “gente súper digna, súper decente. Es un excéntrico que hace fiestas para sus amigos en su casa y contrata artistas”.
Afirmó que le manifestó sus aprehensiones al humorista y éste le dijo que no se preocupara porque se trataba de “gente súper digna, súper decente. Es un excéntrico que hace fiestas para sus amigos en su casa y contrata artistas”.
Dijo que una vez que terminó el show, el dueño de casa “a quien todavía yo no conocía” le indica que se cambie de vestuario y al poco rato aparece un “señor de apellido alemán”, cuyo nombre no recuerda, el que la invitó a salir.
“Y yo ya sabía que tenía un cargo importante… y medio me asusté, y le dije que sí porque tenía susto”, aseguró la actriz.
La cita se concretó pero, la Tocco aseguró que nunca pasó más allá de una cena, lo que habría enojado al oficial de la CNI. Por ello, la artista presa de la sospecha recurre a Jorge Pedreros al que llama para pedir datos del hombre. Este tras hacer unas llamadas telefónicas le responde que no se preocupe porque el sujeto tiene un muy alto cargo en la CNI y que no se va a arriesgar a hacerle daño por un despecho.
INVITACIÓN DE CORBALÁN
Pero sus revelaciones sobre los servicios de seguridad de la dictadura no quedaron sólo ahí porque aseguró haber sido contemporánea de Maripepa Nieto, la estrella de “Sabor latino”, a quien conoció y dijo que ella vivía con el ex agente de la CNI, Álvaro Corbalán,
“Vivían juntos absolutamente, la gente amiga mía iba a la casa de ellos y fíjate las patologías o desdoblamiento que puede tener la gente. El tipo como anfitrión era un encanto”.
El agente, que hoy cumple reclusión por varios casos de violaciones a los derechos humanos, también la invitó a salir. Ello ocurrió en el restaurante Casa de Cena, y ella, asegura, le respondió: “No, no puedo yo tengo novio”.
El agente, que hoy cumple reclusión por varios casos de violaciones a los derechos humanos, también la invitó a salir. Ello ocurrió en el restaurante Casa de Cena, y ella, asegura, le respondió: “No, no puedo yo tengo novio”.
Contó que después sus amigos le dijeron que entonces no le había gustado mucho a Corbalàn porque de lo contrario se la habría llevado de las mechas.
